Ensenada Legos

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Apuntes de El Ponderal 2: 11-16

Hoyo en el Catastro de Ensenada

Juan Manuel Blanco Rojas  Asociación Cultural El Ponderal
Ensenada retrato
Retrato del marqués de la Ensenada por Jacopo Amigoni, c. 1750. (Museo del Prado)

El catastro del marqués de la Ensenada se llevó a cabo durante el reinado de Fernando VI, con objeto de determinar la riqueza de todos los pueblos del antiguo reino de Castilla y León con fines recaudatorios, que luego no se llevaron a la práctica. Sin embargo, ha dejado una documentación detalladísima, de indiscutible valor histórico, de todos los pueblos en los que se hizo, hasta el punto de que nos permite conocer a todos sus habitantes con nombres, apellidos, edades, posesiones y medios de vida. Sin duda alguna, la documentación recopilada equivale a una instantánea fotográfica de la vida de cada pueblo, en este caso, de la villa de Hoyo de Manzanares, en el año 1752.

La información correspondiente a Hoyo de Manzanares se encuentra distribuida en los siguientes libros:

  • Autos Generales
  • Familias de Eclesiásticos
  • Familias de Legos
  • Haciendas de Eclesiásticos
  • Haciendas de Legos
  • Relaciones de Eclesiásticos
  • Relaciones de Legos

Los Autos Generales se componen de un cuestionario con cuarenta preguntas, igual para todos los pueblos, que permite determinar de forma exhaustiva la riqueza de cada lugar, a través de los ingresos y medio de vida de todos y cada uno de sus habitantes. Es admirable el trabajo concienzudo que nuestros antepasados realizaron para determinar la riqueza de los distintos pueblos del antiguo reino de Castilla y León.

Ensenada mapa
División provincial de la Corona de Castilla en 1749. Modificado de DOMINGUEZ ORTIZ A.

En concreto, Hoyo de Manzanares era una villa del señorío de la undécima duquesa del Infantado, doña Mª Francisca de Silva, Hurtado de Mendoza, de la Vega y Luna, Sandoval y Rojas (1707-1770). En el año 1752, la villa de Hoyo formaba parte de la provincia de Guadalajara por estar integrada en el Real del Manzanares, dominio del ducado del Infantado, con sede en Guadalajara, donde se firmaban las alcabalas.

La villa tenía una extensión de este a oeste de tres cuartos de legua; de norte a sur de tres cuartos y medio de legua y un perímetro de 2 leguas y cuarto (1 legua = 5.572,7 m). Como en la actualidad, limitaba al norte con Colmenar Viejo y la jurisdicción de la villa de Moral Zarzal; a mediodía con el Real Monte del Pardo; a poniente con la villa de Moral Zarzal y Torre Lodones

Según el uso de la tierra, había un huerto de hortalizas que sorprende por su reducida extensión (medio celemín, equivalente a 268,5 m2); sembradura de secano de tres calidades [1ª( 13 a 18 Ha), 2ª (32 Ha) y 3ª (19 Ha)], que producían centeno un año sí y otro no, a veces cada dos años; prados de regadío, procedente de la escorrentía de los cerros, de dos calidades [1ª (2 Ha) y 2ª (2 Ha)], que producían heno y pasto; prados de secano de tres calidades [1ª (52 Ha), 2ª (110 Ha) y 3ª (39 Ha)], que producían solo pasto; montes de chaparra de tres calidades [1 (52 Ha), de segunda (19 Ha) y de tercera (8 Ha) calidad], que se cortaban cada treinta años; montes de fresno y rebollo de secano de tres calidades [1ª (2,6 Ha), 2ª (5,2 Ha) y 3ª (1,3 Ha)], que se cortaban cada siete años; montes de álamos (1 Ha), que se cortaban de veinte en veinte años. Además existía un ejido (969 Ha), parte de él de monte de chaparra y otra parte de pasto; la mayoría formado por tierras incultas, donde sólo había peñas y algunas leñas bajas que aprovechaban los vecinos, con pastos comunes y setos abiertos para el ganado.

A través de la producción y del valor del producto, se calculaba el valor en reales de vellón y maravedís de la producción agrícola y forestal. Así por ejemplo, una fanega de centeno tenía un valor de 10 reales; una arroba de heno, 1 real; una fanega de prado de pasto, 12 reales u 8, según fuera de primera o segunda calidad; una arroba de leña, 8,5 maravedís. (1 real = 34 maravedís).

En cuanto a la ganadería, el mejor resumen se encuentra en las Haciendas de Legos, que detalla el número de cabezas de cada especie y su renta anual en reales de vellón.

Bueyes, vacas y terneros

351

Caballos, yeguas y potros

70

Mula

1

Jumentos, jumentas y pollinos

9

Carneros, ovejas y corderos

121

Machos de cabrío, cabras y cabritos

975

Esquilmos o utilidades en reales de vellón

13.837

Los bueyes se utilizaban para las labores en el campo y el trajino, que, como se verá, era la principal fuente de ingreso de la villa. Las vacas de vientre para la reproducción, con una renta de 20 reales por año y cabeza; igual que las yeguas de vientre, o los caballos domados. Las cabras daban una renta anual de 4 reales, 3 ½  si eran machos y 2 ½ si eran cabritos. No se indica en esta tabla que existían 115 cerdas de vientre que producían una renta anual por cabeza de 28 reales. Es chocante que se indique que la única mula de la villa pertenecía a Antonia Barreda, viuda, y se la atribuía una renta anual de 50 reales de vellón.

En la villa de Hoyo se indica que había tres colmenares: uno perteneciente a don Miguel Cobeña, vecino de la villa de Colmenar Viejo, sito en las eras a distancia de cien pasos de la población, en él se contenían unas ciento cuarenta colmenas; otro a Félix, el campanero, vecino de la misma villa, que contenía como ciento sesenta colmenas, situado en la Hoya del Pajar; y el tercero a don Manuel Rodríguez, procurador en dicha villa de Colmenar Viejo, sito en  Nava Tornera, con unas ciento noventa colmenas; a estos colmenares no se les imputaba ningún producto en atención a que sus dueños debían tributar en su domicilio, según las ordenanzas expedidas para este fin.

ApellidosEn cuanto a la población, en los Autos Generales se indica que hay noventa vecinos, o cabezas de familia, válidos e inútiles, viudas y jornaleros; ninguno de los cuales habitaba en casas de campo o alquerías.

En el libro Familias de Legos, se detalla cada familia, empezando por el “cabeza de casa”, con su nombre, apellido, edad, ocupación e ingresos. Con los datos aportados en dicho documento se ha confeccionado la tabla siguiente que indica el número de veces que aparece cada apellido. Se ha mantenido la ortografía del original.

En el libro de Haciendas de Legos se detallan las posesiones de cada uno de los “cabezas de casa”, describiendo la casa, el pajar, prados, ganado y carretas, si las hubiere. En el pueblo había unas setenta y cinco a ochenta casas, todas habitables, excepto dos o tres que amenazaban ruina. Además, había unos treinta y cinco a cuarenta pajares, y ninguna casa de campo, ni alquería. Por su localización, se distinguía entre la villa de arriba y de abajo. Por razón de ocupación del suelo no se pagaba carga ni derecho alguno a la señora duquesa del Infantado.

En el libro de Haciendas de Legos se incluye una tabla indicando lo que se ingresaba por los alquileres de casas y pajares, taberna, carnicería y tienda de abacería, que servía para satisfacer los gastos del común, reales contribuciones y tributos a la duquesa del Infantado (martiniega, elecciones de justicia, regalo y alcabalas).

Alquileres de casas y pajares 7.141,00
Taberna 5.205,00
Carnicería 1.421,00
Tienda 958,17
Martiniega 140,00
Elecciones de justicia y regalo 258,25
Alcabalas 1,713,90
TOTAL (reales de vellón) 16.837,32

En el libro de Familias de Legos se incluyen dos tablas resumen que tienen verdadero interés.

En la primera se indican los ingresos que reciben los colonos por labrar las tierras de los eclesiásticos, más los que perciben los vecinos por transportar carbón en sus carretas, más los ingresos anuales del escribano, fiel de hechos, maestro, sacristán, tendero de abacería, tabernero y obligado de carnes.

Utilidades de colonos 425
Portes carretas de carbón 93.720
Escribano del Nº y Ayuntamiento 4.000
Fiel de hechos 200
Maestro de niños 300
Sacristán 1.800
Cirujano 2.200
Tendero de abacería 800
Tabernero 1.000
Obligado del abasto de carnes 900
TOTAL (reales de vellón) 102.345

De esta tabla se observa que una de las principales fuentes de ingresos de la villa provenía del transporte del carbón en las carretas. Los carreteros trabajaban ocho meses al año, hacían cinco viajes al mes y cobraban 33 reales por viaje. En el pueblo había unas setenta carretas.

La segunda tabla detalla la ganancia diaria de cada vecino, según su oficio o dedicación. La primera fila específica la ganancia en reales de vellón, y la segunda, el número de vecinos dedicados a ese oficio o trabajo.

OFICIO Número Reales/día
Maestro carpintero 1 9
Maestro sastre 1 5
Canteros 7 6
Herrero 1 5
Labradores  y hermanos 34 4
Hijos y criados de labradores 26 3
Jornaleros 14 3
Pastores de ovejas y cabras 5 3

Los gastos anuales del Ayuntamiento ascendían a 5.637 reales (r) y 6 maravedís (mrs), distribuidos en los siguientes conceptos: Leña para la duquesa (88 r y 8 mrs), a la duquesa por elecciones de justicia (160,5 r), escribano (500 r), fiel de hechos (200 r), señor cura (865 r y 32 mrs), sacristán (165 r), papel sellado (48 r), veredero (14,5 r), maestro (300 r), patrimonio (300 r), limosna (30 r), predicador (200 r), padres misioneros (60 r), rogativas (150 r), cacerías reales (300 r), velones de cera (160 r), consejos reales (110 r), mesta y cañadas (185 r), Nuestra Señora del Hoyo (120 r), San Sebastián (450 r), procurador (120 r), reparos de casas y heredades (400 r), varios (700 r).

La villa contaba con cinco casas y un pajar, como bienes propios del común, más catorce prados, con los siguientes nombres: de la Hurtada, de la Abuela, Paloma, Fuente de la Paloma, detrás de las pozas, las Ventas, Ensanchos de la Gargantilla, Peña del Rayo, Val de la Madera, Cerquillas, Ensanchos de Plaza, Cabilda, Matamorenillo, y las Viñas; su producto anual asciendía a tres mil  y sesenta reales de vellón, regulado por quinquenio.  Asimismo,  pertenecía al común un ejido de pasto, con algún monte de encina, el cual estaba abierto; de él la villa no obtenía ningún maravedí; los vecinos aprovechaban los pastos comunes para el ganado.

Los tributos que se pagaban a Su Majestad el Rey eran los siguientes: Anualmente 314 r y 8 mrs; por millones, 4.195 r y 12 mrs; por cientos, 1734 r y 25 mrs; por fiel medidor, 32 r y 10 mrs, por cuarteles, 250 r y por mestilla 70 r.

A la señora duquesa del Infantado se pagaban anualmente por alcabalas y martiniega 1.853 r y 9 mrs; por elecciones de Justicia, 170,5 r y por regalo de leña, 80 r.

En 1752, en Hoyo de Manzanares, había un cura párroco, don José Fernández de Játiva,  de 42 años; auxiliado por dos presbíteros: don Pedro Blasco, de 31 años y don Urbano Blasco de 36 años. A su servicio tenían tres criadas y dos criados de apellido Blasco; estos últimos se dedicaban también al trajino de carretas.

Bibliografía

Portal de Archivos Españoles. Respuestas Generales. Archivo Histórico Nacional, (c. / Serrano 115, Madrid). Microfilme, pos. 3322

330 Hoyo, Autos Generales

331 Hoyo, Familias de Eclesiásticos

332 Hoyo, Familias de Legos

333 Hoyo, Haciendas de Eclesiásticos

334 Hoyo, Haciendas de Legos

335 Hoyo, Relaciones de Eclesiásticos

336 Hoyo, Relaciones de Legos

El Catastro de Ensenada. Magna averiguación fiscal para alivio de los Vasallos y mejor reconocimiento de los Reinos (1749- 1756). Alovera (Guadalajara) 1752-2010. Exposición Casa de la Cultura.

CAMARERO BULLÓN C (2001) Madrid y su Provincia en el Catastro de Ensenada. Volumen I. La Villa y Corte. Ediciones del Umbral. Madrid 2001.

CAMARERO BULLÓN C (2001) Madrid y su Provincia en el Catastro de Ensenada. Volumen II. Los Pueblos de Madrid (1750- 1759). Ediciones del Umbral. Madrid 2001.

DOMÍNGUEZ ORTIZ A (2002) El Catastro de Ensenada en su circunstancia.  CT. Catastro 46:7-16

 

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