Apicultura en espacios naturales protegidos

Apuntes de El Ponderal 1: 21-27

Apicultura en espacios naturales protegidos

Haday López Portillo. Licenciada en Ciencias ambientales.

Apicultura, Medioambiente y Sociedad

La apicultura, especialmente en las zonas rurales, puede ser un elemento para el desarrollo como fuente de empleo y renta. . Además se considera una actividad de interés medioambiental. Por ejemplo en la Reserva de la Biosfera de la Rioja se la define como una actividad sostenible y se fomenta desde el 2009 debido a que ¨el deterioro ambiental, los asentamientos humanos, la sequía, o los residuos están cambiando el hábitat de las abejas, lo que unido a las patologías, está derivando en la desaparición de los enjambres salvajes¨. Esta Reserva de la Biosfera se ha puesto como objetivo fomentar la conservación de estos animales para ¨mantener la viabilidad de los ecosistemas naturales y de la agricultura¨.

La apicultura es una actividad económica que se realiza para polinizar cultivos, obtener miel, propóleos, cera, jalea real, apitoxina y para producir abejas. Además el estudio científico de las abejas, su organización social, su comunicación y su biología es de gran interés. También lo es el de sus plagas; por ejemplo de la polilla de la cera se ha extraído una enzima para degradar el plástico.

Afortunadamente la apicultura y las abejas melíferas ocupan últimamente un espacio en los medios de comunicación y están entre las preocupaciones sociales. El aumento o descenso de las poblaciones de abejas melíferas, su papel en la polinización de la flora silvestre y de los cultivos, en la producción de alimentos y en la economía agraria (directa o indirectamente), o el impacto que estos polinizadores tienen sobre otros polinizadores silvestres, vienen dando titulares y noticias, a veces contradictorias. Incluso en prensa y radio se ha cuestionado si los productos de la colmena, que venían siendo considerados súper alimentos, son malos para la salud por su contenido en azúcar, o si sus beneficios son un mito.

A esta falta de consenso entre lo que aseguran las distintas noticias se suma una cierta falta de definición en los pocos planes y proyectos existentes de fomento de las poblaciones de abejas. La motivación de estos planes y proyectos es la gravedad del descenso de los polinizadores silvestres, pero después pasan a desarrollar el establecimiento de colmenares de producción o de polinización con abeja melífera, sin mucho más análisis de las abejas silvestres, o de la polinización.

Por otro lado, cuando se recogen las opiniones de los apicultores la mayoría coinciden en que no se están tomando medidas reales, útiles, o efectivas, para fomentar y profesionalizar el sector de la apicultura, o para estudiar y conservar las razas apícolas, o las plantas melíferas.

Todo esto denota la necesidad de profundizar en el debate que concierne a la Apis mellifera y su papel en la producción de alimentos y en el medioambiente.

Consideraciones sobre la Evolución de la Apicultura en el Mundo y la Biología de las especies de abejas

¿La abeja melífera o abeja europea (Apis mellifera) es doméstica o silvestre?, ¿de dónde procede?, ¿cuál es su papel en los distintos ecosistemas?

Según los estudios genéticos de Mattew Webster, investigador del departamento de Bioquímica Médica y Microbiología de la Universidad de Uppsala, Suecia, publicados en la revista Nature Genétics, la especie actualmente conocida como abeja europea, abeja doméstica, o abeja melífera (Apis mellifera), llegó a Europa desde Asia hace unos 300.000 años. Se extendió y adaptó llegando a África, y se convirtió en un insecto importante en los procesos de polinización. Las abejas de la miel evolucionaron a partir de avispas capaces de ingerir néctar y polen hace 100 millones de años. Las abejas sociales que fabrican miel del género Apis existen desde hace por lo menos 10 a 20 millones de años, antes de la aparición del ser humano. En África existen pinturas rupestres que datan de hace más de 10.000 años que representan escenas apícolas. En España la pintura rupestre de la apicultora de Bicorp (Valencia) tiene una antigüedad de unos 7.000 años. Estas representaciones del manejo de las abejas de la miel datan de la misma época que el comienzo del desarrollo de la agricultura y la ganadería en Europa. Españoles y británicos reclaman ser los primeros en realizar envíos de Apis mellifera a América, unos dos siglos después del llamado descubrimiento del Nuevo Mundo. En América los indígenas trabajaban mieles de abejas sin aguijón, que se han visto afectadas por la explotación de la abeja europea.

Recolección prehistoria
Recolección de miel en las Cuevas de la Araña de Bicorp, en Valencia. La Vanguardia.

Algunos apuntes sobre la situación de la apicultura

Actualmente en la Unión Europea Europa, según el informe de la Comisión sobre la aplicación de las medidas relativas al sector apícola del reglamento número 1308/2013 del 2016, el sector es pequeño comparado con otros sectores agrícolas, pero proporciona gran parte de los servicios que necesita la agricultura. La Unión Europea es el segundo productor mundial de miel después de China con alrededor de 250.000 toneladas al año. No produce suficiente miel para su propio consumo, de hecho es el primer importador mundial de miel. En 2015 importó alrededor de 200.000 toneladas, la mitad de procedencia se China, y exportó alrededor de 20.000 toneladas. Las exportaciones son principalmente para mercados que demandan miel de alta calidad en Suiza, Arabia Saudí, Japón, Estados Unidos y Canadá. El precio unitario medio de la exportación es de 5,77 €/kg mientras de la importación de miel de origen chino es de 1,64 €/kg. Según este informe el censo de apicultores viene descendiendo desde el 2011. En 2015 sólo el 4% de los apicultores tenían más de 150 colmenas lo que los clasificaba como profesionales. En el 2017 en Europa había alrededor de 600.000 apicultores.

En España, según el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, el sector apícola supone el 0,44% de la producción final ganadera y la producción de miel, cera y polen supone unos 62 millones de euros al año. El 18% de los apicultores profesionales concentran más del 80% del censo nacional siendo el sector apícola español el 16% del censo total de la UE.

La disminución de la cabaña apícola es preocupante. Los apicultores se enfrentan a la falta de apoyo real y de ayudas (desde lo local a la UE) a un sector con un futuro incierto, en el que la lucha contra la muerte de las abejas no se ve recompensada por un mercado en el que los precios de venta están por debajo de los costes de producción. A los problemas de la apicultura se están sumando amenazas tan inabordables para el productor como el uso de insecticidas, los monocultivos agrícolas y el cambio climático, que están afectando al conjunto de insectos polinizadores sin que se hayan producido respuestas eficaces desde la investigación ni desde la administración, que ha olvidado su patrimonio apícola a favor de actividades agrícolas, cinegéticas o ganaderas sin atender a los ecosistemas asociados a floración y polinización.

Colmenar corcho
Colmenas de corcho. Haday López Portillo

La problemática actual de los insectos polinizadores

Muchas especies de vertebrados y sobre todo de invertebrados (mariposas, moscas, escarabajos, abejas) tienen función polinizadora.

La profesora de la Universidad de Murcia Pilar de la Rúa, que participó en la publicación ¨Lista Roja Europea de abejas¨, advierte del peligro de extinción de la abeja europea. Según sus estudios un 9% de las casi 2000 especies de abeja en Europa están amenazadas por la creciente pérdida de sus hábitats. Sus investigaciones apuntan que esto se debe principalmente a la intensificación de la agricultura (uso de plaguicidas y monocultivos), al desarrollo urbano, al aumento de incendios, y al cambio climático. También los artículos científicos del equipo de Matthew Webster (antes mencionados) concluyen que estos insectos son muy sensibles a los cambios climáticos, añadiendo que actualmente en la pérdida de colonias de abejas melíferas influyen agentes patógenos que afectan a su inmunidad y a su comportamiento.

Otro referente internacional, el entomólogo Carlos Gómez de Aizpurúa que este  abril cumple 90 primaveras tras 60 años de investigación en los ciclos biológicos de los lepidópteros (mariposas y polillas) conversaba este mes de febrero sobre la fenología de las plantas y los ciclos de los insectos y analizando lo mucho que han cambiado los biotopos en los últimos 30 años, afirmaba  que ¨el factor determinante es el gran aumento de la temperatura, aliñado con otros ingredientes como el descenso de la humedad¨. Ha observado cómo las plantas han acortado sus ciclos y muchos insectos, como las abejas de la miel, pueden encontrarse sin alimento. Ponía el ejemplo de las crucíferas, más abundantes y más desarrolladas hace 30 años que ahora. Su floración, que duraba unos tres meses, ahora además de adelantarse también se acorta a la mitad, lo cual ha disminuido la disponibilidad de néctar y polen para los insectos. Estos ¨no se adaptan igual al aumento de la temperatura¨. Contaba también cómo este año en el sur de España los almendros han adelantado su floración a octubre, mientras las abejas no han podido acompasar su vuelo. La cosecha de almendra se ha visto afectada por falta de polinización (entre otros), las abejas no han encontrado en febrero la flor del almendro, y aventuraba que los apicultores verán afectadas probablemente sus cosechas de miel.

¿Apicultura sostenible?

Para hablar de sostenibilidad de la apicultura en Espacios Naturales Protegidos se echan en falta estudios concretos sobre la faceta medioambiental de la apicultura y los impactos de los colmenares. Estos estudios son especialmente interesantes en espacios con interés de conservación de la biodiversidad.

La introducción de colmenares, o su reintroducción, en entornos naturales puede disminuir la densidad de polinizadores silvestres, tanto en hábitats naturales como en cultivos, por competencia con las especies silvestres por los recursos, o por propagación de enfermedades a los polinizadores silvestres a través de las flores, e incluso pueden deprimir a otras especies no polinizadoras pudiendo afectar negativamente al medio ambiente. Además la introducción de un colmenar puede ocasionar cambios en la producción de semillas en plantas autóctonas o nativas presentes. Cuando los polinizadores nativos se retiran de un territorio por competencia, las plantas que polinizan (si son distintas que las de la Apis mellifera) pierden fertilidad y abundancia tendiendo a desaparecer también del territorio. Además la eficiencia de la polinización es distinta entre distintos polinizadores para una misma planta. Al mismo tiempo las plantas por las que las abejas de la miel tienen preferencia se expanden en esos territorios.

Esto pone en evidencia el necesario estudio de las plantas y los polinizadores a la hora de planificar la apicultura en espacios naturales protegidos. Deberían considerarse diversos elementos, entre ellos dónde y cuándo introducir las colmenas, qué densidad, si es necesario reforzar el alimento que requieren (plantación de especies melíferas autóctonas), o la necesidad del acompañamiento de medidas para el mantenimiento o el refuerzo de las poblaciones de polinizadores nativos y sus plantas nutricias.

El papel de las explotaciones apícolas en el fomento de la biodiversidad dependerá del caso y requerirá siempre de un estudio previo. En el Parque Nacional del Teide un grupo de investigadores del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas)  alerta de los peligros del establecimiento de colmenares de Apis mellifera porque ocasionan la degradación de la flora y fauna de interés. Dicen que la simple acción de prohibir la apicultura en ese espacio protegido sería la medida de conservación más rápida y efectiva para neutralizar el impacto ecológico que la Apis mellifera genera en este territorio, donde además tampoco supondría un impacto económico significativo. En otros casos los polinizadores como la Apis mellifera podrían contribuir a regenerar el ecosistema (mucho mejor si es en combinación con el refuerzo de otros polinizadores) y aumentar la presencia de plantas autóctonas.

La Gestión de los Espacios Naturales Protegidos en Madrid actualmente

La concepción de Espacio Natural Protegido se refleja en su planificación y en su gestión. En los Espacios Naturales Protegidos de Madrid no se desarrollan efectivamente políticas, planes, o proyectos de inventariado o conservación de la flora melífera autóctona, de las abejas melíferas o de las silvestres, o de los polinizadores en general. Antes al contrario, la conservación de la biodiversidad parece estar cada vez está más lejos de las prioridades de los Espacios Naturales Madrileños, que a menudo se gestionan casi exclusivamente como lugares de ocio y de recreo, desatendiendo su vigilancia, el estudio de su fauna y su flora y la educación ambiental, sin considerar la necesidad del desarrollo integral y sostenible de los sectores productivos tradicionales.

En definitiva, el conocimiento profundo y actualizado de los ecosistemas y sus dinámicas es básico para planificar cualquier actividad en Espacios Naturales Protegidos, entre ellas la apicultura. Los Gobiernos de las Administraciones Madrileñas lejos de conservar y mejorar los espacios naturales por su interés público, o de avanzar hacia la consecución de la explotación sostenible de los recursos naturales que le es vocacional a muchos de estos territorios, profundizan en una deriva que continúa llevando a los territorios naturales de Madrid a su progresiva degradación.

Sátiro nego
Macho y hembra de Sátiro negro (Satyrus actea) mariposa de alta montaña en La Morcuera. Jesús Dorda.

Bibliografía

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  • ¨Collateral effects of beekeeping: Impacts on pollen-nectar resources and wild bee communities¨. AnnaTorné-Noguera, Ansel Rodrigo, Sergio Osorio, Jordi Boscha. Basic and Applied Ecology, volume 17, Issue 3, Pages 199-209. (May 2016).
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  • ¨Impacto de la introducción de la abeja doméstica (Apis mellifera, Apidae) en el Parque Nacional del Teide¨. A. Valido, M.C. Rodríguez-Rodríguez, P. Jordano. Revista Ecosistemas. ISSN 1697-2473. (2014).
  • ¨Informe de la comisión al parlamento europeo y al consejo sobre la aplicación de las medidas relativas al sector apícola del reglamento (UE) n.º 1308/2013 del parlamento europeo y del consejo por el que se crea la organización común de mercados de los productos agrarios. Comisión Europea. (2016).